Enrique Fantova, reconocido por RFEAGAS y los ganaderos del Matarraña

El trabajo en el ovino deja huella. Lo saben bien nuestros ganaderos, que conocen el monte palmo a palmo, y lo saben también quienes han dedicado toda su vida profesional a trabajar codo con codo con ellos desde el equipo técnico.

Recientemente, nuestro compañero Enrique Fantova, exdirector técnico de Oviaragón y recientemente jubilado, ha recibido el reconocimiento de todo el sector a través de dos emotivos homenajes que premian más de 35 años de dedicación plena a nuestro ovino, a la mejora genética y al cooperativismo.

Dos premios que nacen de las raíces: Molinos y Valderrobres

Si hay un premio que emociona especialmente, es el que viene directamente de los compañeros del campo.

Por eso, el reconocimiento entregado el pasado 3 de mayo por los propios ganaderos del Matarraña, coincidiendo con la Feria Ganadera de Valderrobres, marcó un emotivo momento.

Al recibir este primer galardón, Enrique reflejó perfectamente el sentir de toda una carrera en el sector: “¿Qué se puede decir al recibir un premio tan especial entregado por los propios pastores? Como ganadero, como veterinario, como cooperativista, como integrante de un equipo que llevamos más de 35 años trabajando por el ovino: gracias, gracias, mil gracias”.

Pocos días después, el 26 de mayo, llegó el segundo homenaje en la localidad turolense de Molinos. Allí, en el marco de una jornada de convivencia de la Real Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto (RFEAGAS), se le rindió un sincero tributo por su aportación clave al desarrollo y mejora de las razas ovinas autóctonas.

Un escenario inmejorable, en plena tierra de la raza Ojinegra.

La mejora genética al servicio del ganadero

La trayectoria de Enrique ha estado siempre unida a la Unión de Productores de Rasa Aragonesa (UPRA) y a los programas de selección que impulsamos desde Oviaragón.

Su empeño nunca fue hacer ciencia de despacho, sino buscar herramientas útiles, colaborar con universidades y centros tecnológicos, y aplicarlas directamente en las explotaciones de los socios.

El objetivo siempre ha sido el mismo: conseguir que las ganaderías sean más viables y sostenibles sin perder la identidad de nuestro sistema de explotación extensivo.

Como siempre ha hecho, Enrique no quiso apuntarse el tanto en solitario y compartió estos premios con todo el Equipo Veterinario de Oviaragón, reivindicando el valor del trabajo en común que define a nuestra cooperativa.

Una llamada de atención por el futuro del medio rural

Fiel a su estilo y a su compromiso, Fantova no desaprovechó la oportunidad para lanzar un mensaje claro sobre el principal reto que afrontamos: la falta de relevo generacional.

El pastoreo extensivo es vital para mantener la vida en nuestros pueblos, cuidar los montes y prevenir incendios.

Sin embargo, como bien recordó Enrique, los ganaderos están demasiado ocupados en su día a día como para poder defenderse solos en los despachos.

«Necesitamos que todas las administraciones locales, comarcales, provinciales, regionales, nacionales y europeas se vuelquen para mantener esta actividad.

Nuestros pueblos, nuestros montes y nuestra sociedad la necesitan», reivindicó con firmeza.

Desde Oviaragón nos sumamos con orgullo a estos reconocimientos tan merecidos.

Enhorabuena, Enrique, por una trayectoria impecable y por haber dignificado, desde la ciencia y el compañerismo, el oficio de pastor.

Su legado nos marca el camino para seguir defendiendo, juntos, el futuro de nuestro sector.

2026-06-08T14:35:30+00:00

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