Posted by Miguel Navarro

Cuando hablamos de la ganadería en la Sierra de Albarracín, no solo nos referimos a un oficio o a una forma de vida, sino también a una arquitectura del paisaje moldeada paso a paso durante siglos.
La necesidad climática de trasladar los rebaños hacia pastos de invernada dio origen a una red de caminos pecuarios que atraviesa valles, bosques de pino silvestre y parameras.
Hoy, además de su función ganadera, estas cañadas constituyen un patrimonio etnológico incalculable y una oportunidad clave para el ecoturismo y la puesta en valor de nuestro medio rural.
Las 5 Cañadas Reales que vertebran la Sierra de Albarracín
Para evitar conflictos con los terrenos agrícolas y garantizar el paso tranquilo de las reses, el trazado de las grandes rutas se canalizó principalmente a través de los montes comunes y las llamadas Sierras Universales.
Según las mediciones históricas, las vías pecuarias se clasifican según su anchura:
* Cañada Real: Hasta 90 varas de ancho (aproximadamente 75,2 metros).
* Cordel: 45 varas (37,6 metros).
* Vereda: 25 varas (20,1 metros).
En el corazón de la sierra turolense destacan cinco itinerarios o Cañadas Reales principales:
* Cañada Real de Fuente Umbría: Discurre por parajes emblemáticos y conecta zonas de alta montaña de la comarca.
* Cañada Real de Sierra Alta: Cruza los macizos occidentales de mayor pluviosidad y altitud.
*Cañada Real de La Mina: Vía histórica de tránsito ganadero que atraviesa áreas forestales y de pastizal.
*Cañada Real de La Venta: Debe su nombre a la presencia estratégica de antiguas ventas que daban cobijo y servicio a los pastores.
* Cañada Real de Las Tejedas: Otra de las grandes arterias pecuarias que estructuran la red de comunicación tradicional en la sierra.
Un patrimonio etnológico en cada tramo del camino

Caminar por estas veredas permite descubrir una infraestructura pastoril única que se ha conservado a lo largo del tiempo:
* Torrucos y mojones: Hitos de piedra levantados para delimitar los pasos e indicar el camino al pastor en medio de la niebla o la nieve.
* Las salegas o alegas: Piedras llanas dispuestas en el suelo donde se depositaba la sal para el ganado. Como recuerdan los propios pastores, «al tomar sal, el ganado vuelve al verde con más gana».
* Ventas e infraestructuras históricas: Puntos de parada y descanso esenciales como la Venta de Saldón, la Venta del Ratón o la Venta de Fullantre, además de antiguos centros de esquileo como el histórico lavadero de Paula Pomar en Gea de Albarracín.
* Gamellones, paideras y apriscos: Construcciones auxiliares destinadas al sesteo, abrevar o proteger a las parideras y corderos.
De las cabañeras al ecoturismo: Rutas a pie y en BTT
La conservación de las vías pecuarias no solo es un compromiso con la actividad ganadera extensiva, sino también un motor de desarrollo territorial.
Gracias a iniciativas del Centro de Estudios de la Comunidad de Albarracín (CECAL) y al impulso de entidades locales como el Museo de la Trashumancia de Guadalaviar, estas vías se están recuperando como rutas senderistas y de bicicleta de montaña (BTT).
Recorrer estas rutas de manera lineal o circular permite al visitante adentrarse en paisajes naturales vírgenes, conocer pueblos con profunda identidad ganadera y entender sobre el terreno la importancia que el manejo del ovino ha tenido y tiene en la vertebración de Aragón.
Deja tu comentario