Gracias por todo lo que hemos aprendido de ti, Luis


Luis en la sede de Carne Aragón en el barrio de Santa Isabel de Zaragoza en 1997

Hace 34 años, nuestro Equipo Veterinario estaba naciendo en medio del esfuerzo de los ganaderos por mejorar su sanidad (en esos momentos muy comprometida por la brucelosis y las diarreas de los corderos) y de la ilusión de un grupo de profesionales veterinarios recién llegados de la facultad, que pusieron un aire fresco en una ganadería ovina y caprina hasta ese momento más olvidada que atendida.

Con Antonio Marco Sierra, ganadero de Cetina, socio y consejero de Carne Aragón, y Luis Santander, nuestro querido veterinario, en el entorno de Ariza se creó un tándem perfecto que fue dando soluciones a todos los ganaderos que quisieron trabajar conjuntamente bajo el paraguas de la cooperativa Carne Aragón, con una idea de servicio integral que entonces empezaba a formarse.

Decenas de reuniones, charlas, visitas y formaciones específicas fueron el canal necesario para ir avanzando en la sanidad de los rebaños.

Sin regatear ningún esfuerzo: noches y noches de encuentros necesarios y amables.


Luis Santander (primero por la izda) en una jornada de Política Agraria Comunitaria organizada por Oviaragón
en noviembre de 2007 junto a Óscar Vela y Antonio Marco, consejeros de la zona de Calatayud

Años duros, en los que las mejoras eran tan básicas como convencer del uso de la manga de manejo.

Luis, con su mano izquierda y su amabilidad, consiguió que, poco a poco, los ganaderos fueran ganando confianza en todos los retos y mejoras que se planteaban en ese tiempo.

Dentro de nuestro Equipo Veterinario, Luis fue el veterinario elegante. Desde el principio, capitaneó su especialización en la patología. En el diagnóstico era el más meticuloso de nosotros, y todos bebíamos de su sabiduría.


Equipo Veterinario de Oviaragon en 2008

En los tratamientos, cuando la farmacia —con los productos disponibles que teníamos— nos dejaba trabajar como druidas, nos servíamos de sus fórmulas: Luis 1, Luis 2, Luis 3… y de la experiencia que él mismo iba atesorando.

En los últimos años del siglo pasado, fue promotor de la Asociación de Criadores de Raza Roya Bilbilitana (AGROBI); una raza extraordinaria, muy presente en su ámbito de trabajo, y que venía sufriendo un deterioro progresivo en las últimas décadas.

Fue fundamental su labor para animar y convencer a los ganaderos de la importancia de preservar y proteger esta raza ovina del peligro de extinción, creando un núcleo que hasta hoy permanece activo, con la ilusión de poder conservar para las generaciones futuras este tesoro genético ovino que forma parte de nuestro patrimonio.

La enfermedad llegó de forma inesperada y prematura, impidiéndole continuar con su labor profesional.

Pero su serenidad y amabilidad nunca dejaron de acompañarnos en los proyectos técnicos que se han trabajado en el sector desde nuestro Equipo.

Hoy es un día triste. Tu pérdida es irreparable. Tu querida compañera Marisol y tus hijos, Alejandro y Vera, te echarán mucho de menos.

Los integrantes de nuestro Equipo, que hemos tenido la suerte de compartir contigo una parte importante de nuestras vidas, también.

Te vas, pero te quedas con cada uno de nosotros.

Una suerte haberte conocido, querido compañero. Gracias.

2025-07-28T08:12:12+00:00

Comparte esta historia, elige tu plataforma!

Deja tu comentario

Ir a Arriba