El Can de Chira, el perro pastor autóctono aragonés

Desde tiempos antiguos, en los Pirineos, los perros han ayudado a los pastores en el manejo de los rebaños.

No obstante, el avance tecnológico en las explotaciones, junto con cambios en la vida rural y la llegada de otras razas, ha puesto en peligro a razas endémicas, incluido el Can de Chira, conocido por su habilidad para manejar el ganado de forma excepcional.

El Can de Chira es un perro de estatura pequeña, con un peso que ronda los 12 a 13 kilogramos, destacándose por su gran inteligencia y obediencia.

Este can ha desempeñado un papel crucial en la conducción de ovejas, vacas y caballos durante años.

Su nombre, que en aragonés significa «perro que gira», refleja su destreza en el manejo del ganado.

Su nombre no está vinculado a una ubicación geográfica específica, sino a su funcionalidad.

En cuanto a su apariencia, el Can de Chira tiene un cráneo de proporción moderada, orejas ligeramente caídas de inserción alta, una progresiva pérdida de pigmentación en el hocico, y dos manchas características sobre los ojos.

Una particularidad de esta raza son sus espolones traseros, unos apéndices considerados superfluos ya que no tocan el suelo.

En las patas delanteras suelen tener un solo espolón, aunque ocasionalmente pueden ser dobles, un rasgo altamente valorado por los pastores de antaño.

Esta raza ha sido durante mucho tiempo el emblema del perro pastor en el Alto Aragón, recordado por su inigualable capacidad de trabajo, su fidelidad y buen carácter.

A pesar de que el porvenir de la raza está lleno de incertidumbres, aún hay esperanza de que el Can de Chira pueda adaptarse a las nuevas circunstancias y seguir siendo un aliado valioso para los pastores de Aragón.

Fotos de candechira.org

2024-03-20T13:07:28+00:00

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