Posted by Miguel Navarro
Todos conocemos la importancia de los protocolos y manejos en materia de higiene en nuestras explotaciones.
Estas medidas tienen una gran importancia para asegurar un buen rendimiento y calidad de nuestros corderos.
Una mala higiene tiene incidencia en la rentabilidad de la explotación, en las bajas, en los procesos patológicos, en la disminución de los rendimientos, malas clasificaciones…
Además hay una serie de requisitos de higiene y sanidad que, por formar parte de la cadena alimentaria, las explotaciones están obligadas a cumplir.
El silo de pienso es un elemento más de la explotación, que también requiere mantenimiento y, por lo tanto, tenemos que incluirlo en los procedimientos de limpieza, desinfección y desinsectación.
El silo es un sistema de almacenamiento de pienso, que aporta numerosas ventajas: ocupa poco espacio, mantiene el pienso a salvo de roedores, aves, gatos y perros que pueda haber por la explotación, con el riesgo sanitario que conlleva, es económicamente más rentable… pero también requiere mantenimiento y tratamiento.
Por las inclemencias del tiempo (principalmente el calor y humedad), el pienso almacenado puede ir perdiendo calidad nutricional y no proporcionar el rendimiento esperado, y aún más, puede dar lugar a la proliferación de insectos (como el gorgojo), bacterias y hongos (con la producción de micotoxinas) que pueden dar a patologías.
Para prevenirlo es necesario hacer también en el silo limpieza, desinfección y desinsectación.
El procedimiento es sencillo:
1 – Vaciado del silo
Vaciamos completamente el silo y eliminamos restos de pienso adherido a las paredes, lo más cómodo y seguro, golpeando con cuidado el exterior con maza de goma.
Este momento lo aprovechamos para comprobar que no hay fisuras, agujeros, que las tapas cierran bien, etc.…
2 – Desinfección del silo
Introducimos un aerosol de descarga completa y dejándolo actuar durante todo el día.
Pasado este tiempo retiramos el envase vacio y volvemos a limpiar como en el punto anterior.
3 – Desinsectación del silo
Para este paso utilizaremos otro aerosol similar al anterior pero en este caso con efecto insecticida.
La aplicación es la misma que en caso de la desinfección, dejándolo actuar también durante todo el día.
4 – Ventilación del silo
Una vez efectuado el tratamiento con los aerosoles (con la tapa superior cerrada), abrimos para que se ventile y en 12 horas ya podemos utilizarlo de nuevo.
Cómodo, efectivo y muy económico. Una vez al año, al final del verano.
Como con todos los productos que usemos en la explotación, recuerda que solo se pueden usar productos autorizados para uso ganadero, y que pese a que son productos de manejo simple y seguro, debes tomar las debidas precauciones al manejarlos.
Si tienes alguna duda, consulta a tu veterinario de Oviaragón.


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