Calidad de forrajes, henos y ensilados

Tuvo lugar, en la sede de Oviaragón, la segunda jornada sobre calidad de forrajes en el marco del proyecto LIFE Green Sheep.

La sesión fue impartida por Nerea Mandaluniz, del equipo de investigación de Neiker, y dirigida a todo el equipo técnico asesor de Oviaragón.

Tomando como referencia los conocimientos adquiridos en jornadas anteriores y las visitas realizadas en mayo de 2025 a los pastos de montaña de Hecho, en los Valles Occidentales del Pirineo Aragonés, se llevó a cabo una práctica de identificación y caracterización de diversas muestras de henos de praderas naturales y alfalfas recogidas esta primavera en distintos estadios fenológicos.


Muestras de forrajes de pasto y alfalfa

El éxito en la producción y conservación de forrajes depende del cumplimiento de una serie de buenas prácticas que comienzan en la siembra, continúan con el manejo del pasto y, sobre todo, en el momento y la forma de recogida y conservación del forraje.

De cómo se realicen estos procesos dependerá la calidad del forraje en términos nutritivos: porcentaje de proteína bruta, digestibilidad (FAD) e ingestibilidad (FND).

Cuanto mejor sea la calidad de henos y ensilados, menor será el coste económico y ambiental, ya que con menos trabajo y menos insumos (semilla, gasoil, plástico…) se obtiene la misma cantidad de nutrientes.

Además de estos consejos, se puso en práctica la vista, el olfato y el tacto para determinar la calidad de las muestras una vez recogidas.

La presencia de tallos gruesos o numerosas espigas, la falta de flexibilidad del forraje, palidez o presencia de polvo blanco son síntomas de un heno recogido demasiado tarde o con exceso de humedad.


Desarrollo de la jornada en la sede del Oviaragón

Otro aspecto clave es el muestreo, que debe ser suficientemente representativo.

Para ello, se toman varios puntos de las zonas internas de las pacas y se conservan adecuadamente, evitando la deshidratación, antes de llevarlos al laboratorio, donde un análisis fisicoquímico revelará el potencial nutritivo de la muestra.

Una revisión de este análisis objetivo, junto con nuestra intuición o alguna foto tomada previamente, puede ayudarnos a reflexionar sobre lo que hemos hecho bien y lo que podemos mejorar.

Debemos recordar que, para la alimentación de nuestros animales, es mejor calidad que cantidad, y esto se logra generalmente cortando antes del espigado de las gramíneas o del crecimiento de los frutos en el caso de las leguminosas.

2025-12-11T12:21:59+00:00

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