El ensilado como proceso de conservación de forrajes

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La gestión de la alimentación es una de las tareas más importantes en una explotación ganadera. La planificación, la elección de las variedades que usaremos como forraje, y llegado el caso la conservación de dichos forrajes.

La manera optima de utilización de los forrajes es el aprovechamiento a diente, ahora bien, en determinados momentos tenemos más forraje disponible del que podemos utilizar con nuestro rebaño, y si no lo aprovechamos en su momento comienza a perder valor nutricional progresivamente, con lo que cual debemos optar por el dallado y conservación de este que bien puede ser mediante henificado o bien en determinados casos mediante el ensilado.

 

 

“El ensilado es uno de los métodos de conservación de forrajes más empleados. Segado en el momento adecuado consigue la máxima producción y calidad.”

 

 

El ensilado es un proceso de conservación del forraje basado en una fermentación láctica del pasto que produce ácido láctico y una disminución del pH por debajo de 5. La técnica de conservación se fundamenta en un descenso del pH que impide el desarrollo de bacterias y hongos perjudiciales.

Para mayor rentabilidad en las explotaciones ganaderas debemos optimizar los costes de alimentación. Para ello es fundamental disponer todo el año de una base de forrajes de buena calidad, así que interesa asegurar una óptima conservación del forraje para suministrarlo al ganado diariamente.

De los métodos utilizados para su conservación, el ensilado es uno de los más empleados. Segando en el momento adecuado se consigue la máxima producción y calidad y se producen menos pérdidas por caídas de hojas, lluvias, respiración, etc. Además, dejamos libre el terreno para un posterior cultivo o aprovechamiento. También permite disponer de forrajes durante un período largo de tiempo y, por tanto, de una ración más homogénea.

La elección del ensilado frente al henificado suele venir marcada por la climatología, ya que en la época de corte del forraje coincide con la época de mayor pluviometría, lo que complica un buen secado para realizar el henificado, o bien en los cultivos de ray-grass existe un problema para henificar en invierno. Se tarda mucho en retirarlo de la parcela, con lo que impide crecer a las plantas que están debajo.

Algunas de las materias primas para ensilado:

· Cereales: Triticale, cebada, maíz.

· Gramíneas: Ray-grass, festuca, sorgo y pasto del Sudán.

· Leguminosas: Alfalfa, esparceta.

· Combinaciones: Veza- avena, veza-triticale, guisante-triticale.

Es evidente que si queremos conservar un forraje este ha de ser de calidad, ya que vamos a invertir en su conservación tiempo y/o dinero, por tanto, una de las premisas a tener en cuenta para hacer el ensilado es que la materia prima sea de calidad.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es el proceso que vamos a desarrollar desde el momento elegido para el corte, En la fecha de siega hay que considerar el contenido en materia seca (MS) (30-35% para ray-grass, cereales y leguminosas).

Debería ser antes del espigado, ya que la concentración de azucares es mayor con lo que facilita el proceso de fermentación, también tendría mayor porcentaje de proteína y digestibilidad. Con lo que tendríamos menos volumen de forraje, pero de mejor calidad.

Es importante que el corte de la planta no se realice muy cerca del suelo con el objeto de evitar la penetración de tierra en la bola de silo, ya que esa contaminación podría dificultar el fermentado correcto, además del riesgo de contaminación por gérmenes patógenos como la Listeria.

En algunos casos hay que usar conservantes para ayudar a bajar el pH y facilitar el proceso, esto puede encarecer la conservación del forraje aunque nos puede evitar problemas en determinados casos. También hemos de utilizar un plástico de calidad y hacer el empacado y encintado de manera que quede perfectamente sellado, ya que la fermentación tiene que ser totalmente anaeróbica para evitar problemas.

 

“La elección del ensilado frente al henificado suele venir marcada por la climatología, ya que la época de corte de forraje suele coincidir con la época más lluviosa.”

 

El encintado debe realizarse seguidamente del empacado, no dejar pasar mas de 24 horas, ya que esto podría ocasionar fermentaciones indeseables, se recomienda que haya un recubrimiento de 6 capas de plástico por cada paca, si es posible que sea de color claro para evitar un calentamiento excesivo del forraje. A la hora del almacenamiento se deben colocar las pacas de manera vertical para una mayor protección, y facilitar el escurrido del agua de lluvia. También hay que revisar las pacas almacenadas por si fueran agujereadas por pájaros y roedores.

El proceso de fermentación es de un mínimo de 30 días , tras lo cual lo ideal sería hacer una analítica para ver el contenido nutricional que hemos conseguido y con ello realizar una ración adecuada en función de los diferentes estadios de nuestro rebaño (preparto, cubrición , lactación…).

2021-07-29T09:12:53+00:00

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